Miel ecológica - Beneficios

1. La miel regula el azúcar en la sangre

Gracias a su balanza de fructosa y glucosa, cuando se consume la miel, la porción de fructosa permite que la glucosa sea captada por el hígado para formar glucógeno, que pasa a estar disponible para el cerebro, el corazón, los riñones y las células rojas de la sangre. Esto mejora el funcionamiento de los órganos y tejidos esenciales, eliminando la glucosa de la circulación y por tanto reduciendo el azúcar en la sangre.

 

2. El consumo de miel natural reduce el estrés metabólico

La miel natural produce glucógeno en el hígado, que es la reserva de la energía que necesita el cerebro para su normal funcionamiento. Estas reservas de glucógeno del hígado evitará la liberación de hormonas del estrés.

3. La miel natural promueve la recuperación del sueño

Consumir miel natural estimula la relajación nocturna y el sueño. El azúcar natural que contiene la miel produce una ligera secreción de insulina, lo que permite al triptófano entrar en el cerebro con más facilidad y así permitir la secreción de melatonina, una hormona vital para la regulación diaria del sueño-vigilia. Por ello es muy recomendable consumir una cucharada de miel con un vaso de leche caliente antes de acostarse, para tener un sueño reparador.

La melatonina además regula los ritmos cardiacos, ayuda a mejorar la inmunidad y facilita la reconstrucción de los tejidos durante la noche.

4. La miel como tratamiento para el estreñimiento

La miel tiene un elevado contenido en fructooligosacáridos (FOS), que aunque tienen una función principalmente energética, al llegar al colon se comportan de una forma similar a la fibra vegetal: captan el agua aumentando el volumen de las heces y originan gases que incrementan el peristaltismo o movilidad intestinal. Por lo que ejercen un efecto laxante suave.

5. La miel natural mejora la función cerebral

 Hay información científica que ha demostrado que la miel natural ayuda a absorber y fijar el calcio en el cuerpo, favoreciendo una correcta función cerebral.

6. El acné y otros problemas cutáneos

Como agente antimicrobiano, la miel actúa por medio de diversos mecanismos:

Priva a los microbios de la humedad que necesitan para sobrevivir

Actúa como un agente quelante, alterando los procesos celulares de las bacterianas que requieren hierro.

Las abejas además añaden una enzima llamada glucosa-oxidasa. Al aplicar la miel sobre la herida, esta enzima produce la liberación local de peróxido de hidrógeno. Este peróxido se comporta de manera similar al popular medicamento contra el acné, el peróxido de benzoilo: rompe las paredes celulares de las bacterias.

Reduce el pH de la superficie de la piel sobre la que se aplica. La miel tiene un pH entre 3,2 y 4,5. Esta acidez es suficiente para matar la mayoría de los microbios.

7. Minimiza las alergias

Tomar miel de la zona donde se habita dos meses antes de la floración de la zona, puede disminuir las alergias. Las abejas llevan el polen de las flores que empeoran las alergias estacionales, y parte de este polen se incorpora a la miel. El consumir miel natural de la zona antes de la temporada de alergias, puede ayudar al cuerpo a aceptar sin rechazo el polen y que la alergia desaparezca.

8. Heridas, quemaduras y úlceras

La propiedad antibacteriana de la miel permite prevenir la infección de quemaduras o heridas menores. La densidad de la miel protege contra bacterias y suciedad que entran en una herida. Aplique la miel en el corte o herida y cúbrela con una venda.

9. Piel seca

Presenta propiedades curativas y suavizantes. Se puede aplicar directamente sobre la piel áspera, o disolver la miel en el agua y añadir la mezcla en el agua del baño.

10. Labios secos

Aplicar un poco de miel en los labios secos o agrietados y se deja durante unos minutos para que se ablanden.

11. El ciclo menstrual

La miel estimula la producción de ácido graso omega – 6, que regula los procesos hormonales en nuestro cuerpo.

12. Estimulante del sistema inmunológico

La miel tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas que la hacen ideal para estimular el sistema inmunológico, no sólo cuando se es ingerida, sino también cuando se aplica tópicamente sobre la piel. Estas propiedades ayudan a que las heridas y cortes estén limpios y a mantenerlos libres de infección, por lo que es un buen antiséptico natural.

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Advertencias:

NO DAR MIEL A NIÑOS MENORES DE UN AÑO. La miel (al igual que otros endulzantes) puede ser también extremadamente peligrosa para los bebés. Esto se debe a que al mezclarse con los jugos digestivos no ácidos del niño se crea un ambiente ideal para el crecimiento de las esporas Clostridium botulinum, que producen toxinas. Las esporas del botulismo son de las pocas bacterias que sobreviven en la miel, pero se encuentran también ampliamente presentes en el medio ambiente. Aunque dichas esporas son inofensivas para los adultos, debido a su acidez estomacal, el sistema digestivo de los niños pequeños no se halla lo suficientemente desarrollado para destruirlas, por lo que las esporas pueden potencialmente causar botulismo infantil. Por esta razón se aconseja no alimentar con miel ni ningún otro endulzante a los niños menores de un año.